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Kyrie del Requiem de György Ligeti.

Coro y Orquesta de Radio France. Esa-Pekka Salonen

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Ahora que el obispo de la diócesis de Renada, a la que pertenece esta mi querida aldea de Valverde de Lucerna, anda, a lo que se dice, promoviendo el proceso para la beatificación de nuestro Don Manuel, o, mejor, san Manuel Bueno, que fue en esta párroco, quiero dejar aquí consignado, a modo de confesión y sólo Dios sabe, que no yo, con qué destino, todo lo que sé y recuerdo de aquel varón matriarcal que llenó toda la más entrañada vida de mi alma, que fue mi verdadero padre espiritual, el padre de mi espíritu, del mío, el de Ángela Carballino.

Al otro, a mi padre carnal y temporal, apenas si le conocí, pues se me murió siendo yo muy niña. Sé que había llegado de forastero a nuestra Valverde de Lucerna, que aquí arraigó al casarse aquí con mi madre. Trajo consigo unos cuantos libros, el Quijote, obras de teatro clásico, algunas novelas, historias, el Bertoldo, todo revuelto, y de esos libros, los únicos casi que había en toda la aldea, devoré yo ensueños siendo niña. Mi buena madre apenas si me contaba hechos o dichos de mi padre. Los de Don Manuel, a quien, como todo el mundo, adoraba, de quien estaba enamorada -claro que castísimamente-, le habían borrado el recuerdo de los de su marido. A quien encomendaba a Dios, y fervorosamente, cada día al rezar el rosario.

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Miguel de Unamuno (San Manuel Bueno, mártir, 1931)

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Introitus del Requiem de György Ligeti.

Coro y Orquesta de Radio France. Esa-Pekka Salonen

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Hyapathia Lee.

Hyapathia Lee.

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Agnus Dei del Officium Defunctorum (1605) de Tomás Luis de Victoria. 

Tallis Scholars. Peter Philips.

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Jennifer Connelly.

Jennifer Connelly.

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Sanctus & Benedictus del Officium Defunctorum (1605) de Tomás Luis de Victoria. 

Tallis Scholars. Peter Philips.

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Bruce McLaren (1933-1970) en un Cooper T60 Climax (1962).

Bruce McLaren (1933-1970) en un Cooper T60 Climax (1962).

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Jessica Rizzo.

Jessica Rizzo.

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El temblor

La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.

Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.

Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.

La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.

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José Angel Valente (Material memoria, 1979)

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Domine Jesu Christe (Offertorium) del Officium Defunctorum (1605) de Tomás Luis de Victoria. 

Tallis Scholars. Peter Philips.

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Gianni Morbidelli (1968) en un Minardi M-192 (1992).

Gianni Morbidelli (1968) en un Minardi M-192 (1992).

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Jenene Swenson.

Jenene Swenson.

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Serían las diez de la mañana de un día de octubre. En el patio de la Escuela de Arquitectura, grupos de estudiantes esperaban a que se abriera la clase.

De la puerta de la calle de los Estudios que daba a este patio, iban entrando muchachos jóvenes que, al encontrarse reunidos, se saludaban, reían y hablaban.

Por una de estas anomalías clásicas de España, aquellos estudiantes que esperaban en el patio de la Escuela de Arquitectura no eran arquitectos del porvenir, sino futuros médicos y farmacéuticos.

La clase de química general del año preparatorio de medicina y farmacia se daba en esta época en una antigua capilla del Instituto de San Isidro convertida en clase, y éste tenía su entrada por la Escuela de Arquitectura.

La cantidad de estudiantes y la impaciencia que demostraban por entrar en el aula se explicaba fácilmente por ser aquél primer día de curso y del comienzo de la carrera.

Ese paso del bachillerato al estudio de facultad siempre da al estudiante ciertas ilusiones, le hace creerse más hombre, que su vida ha de cambiar.

Andrés Hurtado, algo sorprendido de verse entre tanto compañero, miraba atentamente arrimado a la pared la puerta de un ángulo del patio por donde tenían que pasar.

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Pío Baroja (El árbol de la ciencia, 1911).